viernes, 1 de febrero de 2013

El dia del fin

En las sombras de la luz se esconde la única verdad jamás pensada. Todo se eleva en la gloria del fin, y de la oscuridad salen las almas puras encerradas en la realidad. Escapan, corren, huyen… La batalla de la luz y la oscuridad se llevará con dolor y sangre y ningún humano se salvara de la nueva realidad.
 Día ennegrecido por el carbón del fuego del infierno. Muerte y destrucción es la única salida que cambiara las vidas de los más simples seres. Lo jamás encontrado. Ese día está en el aire y es lo que respiramos. Ese día está cerca. Ese día… Ese día en que las nubes sean tan oscuras que ni los ángeles puedan bajar del cielo a ayudar a las almas. Cielo incendiado y consumido en el infierno, vuela cayendo en forma de cenizas perdidas en el aire pesado. Solo se respira venganza. 
Los impuros serán iguales a los puros, los odiados serán iguales a los amados, los infieles serán iguales a los fieles, la luz será igual a la oscuridad y ni el amor podrá vencer la fuerza de la mentira y el odio. Montañas de piedras en el suelo que representan la muerte, solo ellas se elevaran… La mismísima tristeza curara las lágrimas de los débiles mientras los fuertes conquistan las esperanzas de los mortales.  Las sombras ocultaran la luz al fin… Los muertos simplemente vencen a la muerte, pero nunca llegan a la vida. Miedo de los poderosos… Sin llegar a ser uno, cantan a la vez el último grito de dolor. Todo se convierte en bueno dentro de esa maldad. 
Este es el principio de la nueva razón, de la nueva mentalidad… Esa nueva razón será la razón de la mentira hecha verdad.
El mundo sensible se alzara entre las ruinas del infierno con más poder que nunca, y por fin se hallara la perfección tan preciada. Ni los que quieres estarán contigo en ese momento y solo tu serás capaz de salvar tu mundo interior.
No dejes que esas sombras engañosas entre en tu mente. Solo obsérvalas, míralas como caen del cielo...
Caer solo es una etapa para llegar a la victoria. No perteneceremos a esto mucho más… Las campanas sonaran en ti y ya no podrán parar hasta que tú mismo te desvanezcas con la luz de la oscuridad. Solo tú eres el único existente en un mundo creado, un mundo inventado, un mundo que destroza lo que de verdad importa...
El momento en el que la luz desaparezca todo será oscuro en tu realidad. Ya nada será como tú creías que era, las sombras se convertirán en tus aliadas y tus palabras solo serán susurros disueltos en el recuerdo de esa mentira. El miedo que sientes es la seguridad de unos, y lo que para ti era imposible, para otros es la nueva realidad. Que las apariencias no te engañen… Nada existe, nada es real… No esperes la salvación del caos. El momento en el que los gritos de dolor cesen, tú recuperaras la fuerza y serás capaz de vencer a la mismísima muerte.
Murmullos… Solo se escuchan murmullos, restos de tus sueños… Se convertirá en la historia inacabable que tú misma escribirás con tus restos. 
Siguen cayendo… Las cenizas del cielo siguen cayendo… Ya no existe ni el sol ni la luna, solo estrellas convertidas en polvo que llega hasta tus pupilas. El suelo ya no tiembla, ya nada está vivo, salvo tu. No hay nada posible con lo que describir esa perfección. Un lugar olvidado que ahora es el centro de la vida pura, como si toda la infinita galaxia se hubiera mezclado con el humo negro perteneciente al aura de las almas en pena.
Esa sonrisa incontrolable se forma ahora en tu cara. La soledad ya no te da miedo y el silencio se convierte en el mayor de los gritos. En el instante en que te das cuenta de que eres libre, ni lo mas simple ni lo más complejo tendrá valor. El odio guardado escapara en forma de niebla y humo negro, mientras que los pensamientos escaparan en forma de pequeñas constelaciones escondidas en el aire. El mayor de los errores será el pensamiento de lo ingrato, ya que solo hay cabida para lo perfecto.
Los primeros guerreros del infierno comienzan a salir por el horizonte casi invisible. Guerreros de negro nacidos de las cenizas del cielo ardiente. Simplemente con sus miradas sabes que vienen a salvarte de la llegada de los puros mortales, a los que tú ya no perteneces. El asco por esa raza inferior te lleva a caminar hasta ese horizonte y reunirte con los fuertes y poderosos, vencedores de la guerra de los tiempos de la que te has despertado.
Empiezan a sonar los tambores del inframundo y sientes escalofríos, pero no volverás a tener miedo después de ese segundo y ya no puedes impedir que el reloj del fin se detenga.
A medida que avanzas tu misma vas convirtiéndote en el ser más puro y perfecto de todos los entes. Tu piel se vuelve más blanca que la nieve y destella como el filo de un cuchillo. Tus dientes se alargan y hasta te duele intentar hablar, aun sabiendo que no puedes. Tu pelo cada vez es más brillante y hasta tus pasos se perfeccionan. Tus ojos son más y más claros a cada pisada, hasta volverse azules. Un azul indescriptible… Mas azules que el fondo del manantial del agua de la vida, mas fríos que el hielo del amor… En esos nuevos  ojos se encierra todo el saber y lujuria de la humanidad, que en destrucción constante cae.
Tu antiguo ser ya ha sido enterrado y los demonios rodean su tumba. Tu camino glorioso ya llega a su fin y tú, como ser perfecto, te fundes con la luz blanca del cielo y con la oscuridad tenebrosa del infierno. Ya nada importa, salvo llegar hasta esos guerreros de negro, tus aliados. Observas mientras caminas… Tu respiración se convierte en niebla que se desvanece en el olvido de una visión diferente a la de los demás.
Ese pensamiento irrefrenable que te lleva al último sentimiento humano… Lloras por aquellos que han perdido, pero ellos no han podido salvar su alma. Piensa que solo los caídos se elevaran entre los escombros de ese mundo sensible, olvidado y desvanecido. Tus lágrimas corren por tus mejillas como cristales de diamantes que no pueden evitar ser envueltos por esa aura de misterio, y sobre ti cae un velo negro, convirtiéndote en la mayor de las guerreras de negro, la princesa de la oscuridad.
Paran de sonar las campanas, sabes que ya eres lo que siempre quisiste ser y ya nada te detiene. Tu camino hacia el reino de las estrellas y las tinieblas solo ha comenzado. Las primeras gotas de lluvia ponen fin al sufrimiento. Lluvia de gotas cristalinas que representan las almas. Las gotas blancas pertenecen a las almas que han perdido, mientras que en lo más profundo de las gotas negras se encierran las almas liberadas de odio y dolor. Almas en venganza mezcladas con la soledad del aire. Esa lluvia llega hasta tu piel cortante y fina, fundiéndose con ella en el más silencioso de los susurros. El aire cada vez es más ligero, llegando a ser simplemente suspiros olvidados, niebla… Cada vez tu reino está más cerca. Esa claridad gracias a la que ves lo que te rodea solo es un puente entre lo perfecto y le realidad, y todo tiende al equilibrio perfecto…
Eres distinta, pero te falta algo… La luna, ese astro cadavérico que representa la muerte y eleva las auras hasta el cielo del infierno. ¿Por qué se esconde ahora? Sientes que está llorando, al mismo tiempo que tu interior, y solo te recuperaras cuando vuelva a salir en medianoche.
Tus pasos ocultos entre la tierra marcan el camino del infierno y la salvación. ¿En qué crees ahora? Crees en tu alma, pero no en ti, y solo tus pensamientos te  pueden matar ahora. El polvo estelar se mezcla con tu pelo y sientes que vuelas. Al llegar a tu nuevo mundo descubres lo que es felicidad y poder en la misma esencia…



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