Día ennegrecido por el carbón del fuego del infierno. Muerte y
destrucción es la única salida que cambiara las vidas de los más simples seres.
Lo jamás encontrado. Ese día está en el aire y es lo que respiramos. Ese día está
cerca. Ese día… Ese día en que las nubes sean tan oscuras que ni los ángeles
puedan bajar del cielo a ayudar a las almas. Cielo incendiado y consumido en el
infierno, vuela cayendo en forma de cenizas perdidas en el aire pesado. Solo se
respira venganza.
Los impuros serán iguales a los puros, los odiados serán
iguales a los amados, los infieles serán iguales a los fieles, la luz será
igual a la oscuridad y ni el amor podrá vencer la fuerza de la mentira y el
odio. Montañas de piedras en el suelo que representan la muerte, solo ellas se elevaran…
La mismísima tristeza curara las lágrimas de los débiles mientras los fuertes
conquistan las esperanzas de los mortales. Las sombras ocultaran la luz al fin… Los
muertos simplemente vencen a la muerte, pero nunca llegan a la vida. Miedo de
los poderosos… Sin llegar a ser uno, cantan a la vez el último grito de dolor.
Todo se convierte en bueno dentro de esa maldad.
Este es el principio de la
nueva razón, de la nueva mentalidad… Esa nueva razón será la razón de la mentira
hecha verdad.
El mundo sensible se alzara entre las ruinas del infierno
con más poder que nunca, y por fin se hallara la perfección tan preciada. Ni
los que quieres estarán contigo en ese momento y solo tu serás capaz de salvar tu mundo
interior.
No dejes que esas sombras engañosas entre en tu mente. Solo obsérvalas,
míralas como caen del cielo...
Caer solo es una etapa para llegar a la victoria. No
perteneceremos a esto mucho más… Las campanas sonaran en ti y ya no podrán parar
hasta que tú mismo te desvanezcas con la luz de la oscuridad. Solo tú eres el único
existente en un mundo creado, un mundo inventado, un mundo que destroza lo que
de verdad importa...
El momento en el que la luz desaparezca todo será oscuro en
tu realidad. Ya nada será como tú creías que era, las sombras se convertirán en
tus aliadas y tus palabras solo serán susurros disueltos en el recuerdo de esa
mentira. El miedo que sientes es la seguridad de unos, y lo que para ti era
imposible, para otros es la nueva realidad. Que las apariencias no te engañen…
Nada existe, nada es real… No esperes la salvación del caos. El momento en el
que los gritos de dolor cesen, tú recuperaras la fuerza y serás capaz de vencer
a la mismísima muerte.
Murmullos… Solo se escuchan murmullos, restos de tus sueños…
Se convertirá en la historia inacabable que tú misma escribirás con tus restos.
Siguen cayendo… Las cenizas del cielo siguen cayendo… Ya no existe ni el sol ni
la luna, solo estrellas convertidas en polvo que llega hasta tus pupilas. El
suelo ya no tiembla, ya nada está vivo, salvo tu. No hay nada posible con lo
que describir esa perfección. Un lugar olvidado que ahora es el centro de la
vida pura, como si toda la infinita galaxia se hubiera mezclado con el humo
negro perteneciente al aura de las almas en pena.
Esa sonrisa incontrolable se forma ahora en tu cara. La
soledad ya no te da miedo y el silencio se convierte en el mayor de los gritos.
En el instante en que te das cuenta de que eres libre, ni lo mas simple ni lo más
complejo tendrá valor. El odio guardado escapara en forma de niebla y humo
negro, mientras que los pensamientos escaparan en forma de pequeñas
constelaciones escondidas en el aire. El mayor de los errores será el
pensamiento de lo ingrato, ya que solo hay cabida para lo perfecto.
Los primeros guerreros del infierno comienzan a salir por el
horizonte casi invisible. Guerreros de negro nacidos de las cenizas del cielo
ardiente. Simplemente con sus miradas sabes que vienen a salvarte de la llegada
de los puros mortales, a los que tú ya no perteneces. El asco por esa raza
inferior te lleva a caminar hasta ese horizonte y reunirte con los fuertes y
poderosos, vencedores de la guerra de los tiempos de la que te has despertado.
Empiezan a sonar los tambores del inframundo y sientes escalofríos,
pero no volverás a tener miedo después de ese segundo y ya no puedes impedir que
el reloj del fin se detenga.
A medida que avanzas
tu misma vas convirtiéndote en el ser más puro y perfecto de todos los entes.
Tu piel se vuelve más blanca que la nieve y destella como el filo de un
cuchillo. Tus dientes se alargan y hasta te duele intentar hablar, aun sabiendo
que no puedes. Tu pelo cada vez es más brillante y hasta tus pasos se
perfeccionan. Tus ojos son más y más claros a cada pisada, hasta volverse
azules. Un azul indescriptible… Mas azules que el fondo del manantial del agua
de la vida, mas fríos que el hielo del amor… En esos nuevos ojos se encierra todo el saber y lujuria de
la humanidad, que en destrucción constante cae.
Tu antiguo ser ya ha sido enterrado y los demonios rodean su
tumba. Tu camino glorioso ya llega a su fin y tú, como ser perfecto, te fundes
con la luz blanca del cielo y con la oscuridad tenebrosa del infierno. Ya nada importa, salvo llegar hasta esos
guerreros de negro, tus aliados. Observas mientras caminas… Tu respiración se
convierte en niebla que se desvanece en el olvido de una visión diferente a la
de los demás.
Ese pensamiento irrefrenable que te lleva al último
sentimiento humano… Lloras por aquellos que han perdido, pero ellos no han
podido salvar su alma. Piensa que solo los caídos se elevaran entre los
escombros de ese mundo sensible, olvidado y desvanecido. Tus lágrimas corren
por tus mejillas como cristales de diamantes que no pueden evitar ser envueltos
por esa aura de misterio, y sobre ti cae un velo negro, convirtiéndote en la
mayor de las guerreras de negro, la princesa de la oscuridad.
Paran de sonar las campanas, sabes que ya eres lo que
siempre quisiste ser y ya nada te detiene. Tu camino hacia el reino de las
estrellas y las tinieblas solo ha comenzado. Las primeras gotas de lluvia ponen
fin al sufrimiento. Lluvia de gotas cristalinas que representan las almas. Las
gotas blancas pertenecen a las almas que han perdido, mientras que en lo más
profundo de las gotas negras se encierran las almas liberadas de odio y dolor.
Almas en venganza mezcladas con la soledad del aire. Esa lluvia llega hasta tu
piel cortante y fina, fundiéndose con ella en el más silencioso de los
susurros. El aire cada vez es más ligero, llegando a ser simplemente suspiros
olvidados, niebla… Cada vez tu reino está más cerca. Esa claridad gracias a la
que ves lo que te rodea solo es un puente entre lo perfecto y le realidad, y
todo tiende al equilibrio perfecto…
Eres distinta, pero te falta algo… La luna, ese astro cadavérico
que representa la muerte y eleva las auras hasta el cielo del infierno. ¿Por
qué se esconde ahora? Sientes que está llorando, al mismo tiempo que tu
interior, y solo te recuperaras cuando vuelva a salir en medianoche.
Tus pasos ocultos entre la tierra marcan el camino del
infierno y la salvación. ¿En qué crees ahora? Crees en tu alma, pero no en ti,
y solo tus pensamientos te pueden matar
ahora. El polvo estelar se mezcla con tu pelo y sientes que vuelas. Al llegar a
tu nuevo mundo descubres lo que es felicidad y poder en la misma esencia…

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